domingo, 13 de agosto de 2017

Amen...

Definitivamente, una parte de mi sigue allá, con todo y con nada, creyendo real lo que siento tan lejos, recordando lo que trato de olvidar, al menos, de una forma temporal, para acortar el tiempo...  y dejar de extrañar lo inevitable.

Amen. Así, sin tilde.

-TC.
Bella causalidad de la vida.
FOTOGRAFÍA: TC

Sin pensar en regresar...

Y esa fue la última vez que lo vi.
Aún recuerdo como se fumaba un tabaco y bebía alcohol de una botella de refresco. Recargado en el poste de luz, el único prendido, irónicamente. Me miraba como si la noche fuera eterna y la lluvia no pudiera mojaros. Parecía un ser muerto en vida, un alma perdida y despreocupada. Y yo solo ahí, del otro lado de la calle. Sin poder dejar de verlo.

Saco el humo de su boca para no volverlo a hacer, tiro la colilla y apretó la botella con sus manos. Me miro por cinco segundos y provoco una sensación en mi extraña, como si el tiempo se hubiera detenido, como si esos segundos hubieran sido una eternidad, como si no quisiera dejarme pero tuviera que... y, prosiguió caminando, alejándose de mí, sin voltear una sola vez, sin pensar en regresar y besarme…

-TC.
Todos reiremos.
FOTOGRAFÍA: DV

Si te gusta leer..

Quieren magia...

"Todos vuelven a donde felices eran". No se que tan cierto sea esto, yo solo miro la soledad a cada paso y veo que temen, que nad...

Estamos para recordar

Estamos para recordar
Y lo mío siempre fue poder ver como el sol se metía después de un largo día, tras las montañas, mientras yo estaba en alguno de los muchos cerros, descansando en la cima y tocando guitarra, sin esperar más que al tiempo. O, el simple momento, cuando caminando y sin saberlo bien, me daba cuenta que el único ruido que no ignoraba, eran mis pies chocando con la tierra y tal vez... el viento golpeando mi cara. Fui hecha para ver amanecer cada mañana, desde la playa, acostada en la arena, disfrutando el frío que poco a poco desaparecía y los deseos por hundirme un rato en el mar. Definitivamente lo mío fue estar sola, leyendo un libro o fumando un porro, discretos y engañosos. Cantar un blues cegador y sentirme bien cada vez que los pájaros me hacían coro. Caminar de noche sintiéndome diferente a lo que en el día soy. Lo mío era ser tanto y mucho. Solía despertar creyendo que volar era algo normal, pensaba que el principal propósito de la vida, era respirar y seguir.