viernes, 19 de julio de 2019

Un par de días...

Le puse una coma final a mi carta anterior.  Ésta puede que llegue un par de días después, quizá te confundas, ya que suelo ser muy meticuloso con esas cosas.
Estoy ansioso porque llegue y me duela.
Porque duela y sirva.
Porque sirva y beba.
Por beber y dormir.
Porque al llegar a este pedazo de tiempo, al tomar el relicario, abrirlo y revisarlo ya habrán pasado un par de días.

Sin duda entenderás mi proceso. No es mas que una forma dolorosa de lidiar con su abandono.
Escribir mil cartas en las que en ninguna diga tu nombre, pero escribir 500 versos donde tú esencia se robe todos y cada uno de los renglones.

-MF

Foto: Ememoncas


Que ganas de vivir...

Y yo que le robé piedras a la luna para construir un estanque con tus peces favoritos.
Propiné una golpiza a mi ego con tal de no volverte a ver llorar.
Olvidé día tras día que mi corazón algún día dejaría de latir.
Las cicatrices, las arrugas, las canas, ¡que ganas de vivir!
De verdad, ¡que ganas de vivir!
De pequeño creía que me seguía la luna en el auto de papá.
Ahora creo otras fantasías, como que ella algún día se dará cuenta que hay un estanque en el patio.

-MF

Tal vez no lo creas...

Tal vez nunca creas que te amé como a nadie, que te quise más de lo debido y que te pensaba sin saberlo.

-TC.

martes, 2 de julio de 2019

Regresé...

Regresé para concluir historias, 
cerrar ciclos,
comerme a la vida,
así como ella me comió.

-TC.

A odiarme como quiero odiarte...

Deberías olvidarme, para que yo no te recuerde. Fumar uno o quizá varios tabacos en mi nombre.
Ayer me dijeron que eso ayudaría a dejar de pronunciarme. A odiarme como quiero odiarte y que seamos lo que fuimos antes de ser lo que somos.
Deberías acostumbrarte a no tenerme, porque nunca me tuviste. No soy "algo".
Creo que la hierba cura mejor los pasados rotos y el alcohol solo te hace tratar de cocerlos aún sin poseer hilo y aguja.


-TC.

Estando tan mal...

Estaba completa cuando decidí dejarte ir, aunque sintiera lo contrario.
Lo aseguró mi corazón el día que te volví a sentir y perdí la razón, como la primera vez que nos hicimos.
Vaya que amar sale caro. Cuesta demasiado olvidar porqué uno se sentía tan bien estando tan mal.


-TC.

Foto: Ememoncas


Mundos paralelos...

Busqué durante bastante tiempo, escribirte para que me leas, vaciar la tinta del bolígrafo al ritmo de mi pulso, pensando simultáneamente que quizá pronuncias en tu mente esto que escribo, como si estuviese ahí, susurrando lo que siento, juntando mis ideas y convirtiendo el polvo en memorias cautivas, pasajes de pedazos sueltos que en unión con otros iguales revelan historias completas, versiones antiguas, mundos paralelos.

-TC.

Por accidente...

Y cómo olvidarte si nuestro inicio fue casual, eramos dos extraños con versos en común, sintiendo el mismo calor aunque nuestros ojos no pudieran encontrarse.
Pienso en cómo eres, cómo sonaría tu voz, cómo moverías los labios a la par de un contexto fuera de la distorsión del tiempo.
Creo que lo nuestro va más allá de hacer el amor, de entender como besar, va mucho más lejos del placer, del gusto, es casi como cuando cerramos los ojos y estos ventanales nos llevan a dimensiones desconocidas, un tema distinto, un enredo diferente, es usufructuar el bien que nos pertenece por accidente.

-TC.

Tu siempre buscándome...

Realmente te amé, amé lo que hiciste conmigo, esa manera de ver la vida y pensar que si estábamos juntos nunca nadie nos detendría.
Te amé con locura, tanto que olvidé por un tiempo de que vivía y me dediqué a vivir contigo, disfruté lo que era estar viva.
Hace tiempo que nuestros ojos no se encuentran y extraño tu voz, grave como los problemas pero perfecta como la vida misma.
Lo quise todo contigo, pero entre el sol y la luna el tiempo cuenta la historia y el día termina haciéndolos una combinación justa que merece estar así... lejos.
Tu el sol, yo la luna.
Tu siempre buscándome y yo buscándome también.

-TC.


Foto:Ememoncas


Si te gusta leer..

Quieren magia...

"Todos vuelven a donde felices eran". No se que tan cierto sea esto, yo solo miro la soledad a cada paso y veo que temen, que nad...

Estamos para recordar

Estamos para recordar
Y lo mío siempre fue poder ver como el sol se metía después de un largo día, tras las montañas, mientras yo estaba en alguno de los muchos cerros, descansando en la cima y tocando guitarra, sin esperar más que al tiempo. O, el simple momento, cuando caminando y sin saberlo bien, me daba cuenta que el único ruido que no ignoraba, eran mis pies chocando con la tierra y tal vez... el viento golpeando mi cara. Fui hecha para ver amanecer cada mañana, desde la playa, acostada en la arena, disfrutando el frío que poco a poco desaparecía y los deseos por hundirme un rato en el mar. Definitivamente lo mío fue estar sola, leyendo un libro o fumando un porro, discretos y engañosos. Cantar un blues cegador y sentirme bien cada vez que los pájaros me hacían coro. Caminar de noche sintiéndome diferente a lo que en el día soy. Lo mío era ser tanto y mucho. Solía despertar creyendo que volar era algo normal, pensaba que el principal propósito de la vida, era respirar y seguir.