Definitivamente volví a la justa realidad.
Perdí algunos años de mi vida intentando casarme con la cordura, siendo leal a principios ajenos y dejando a un lado la cuestión de los míos.
Sé que es tarde ya para preguntarlo nuevamente, pero; ¿A caso no hay piedad al propio juicio?
He tenido que meter los pies en agua caliente, así como las ideas en agua fría. De alguna manera el equilibrio mental consta de congruencia en los actos, estos hechos entrelazados de sentimientos y acciones que comparten de existencia real.
No quise mentirme; y por eso no lo hice.
Pero fue peor aún:
Sacrifiqué mi lucidez e intenté reprogramarme, fui en contra de la moral que durante años coseché y el cultivo resultó plagado; canastas tejidas vacías y los surcos irregulares, con espacios suficientes para concluir que hizo falta lluvia, hizo falta sol, luz... algo. Me volví ausente, en estado vegetativo, avanzaba por intuición; la convicción fue abrazada por el consuelo, me sentí sedienta de poder en un intento por obtener esa armonía, esa frecuencia de atracción hacia lo "necesario".
Vaya ilusión corrompida. El tiempo me trajo de vuelta al presente como una oportunidad de redimirme. Los deseos deben ser sobrios, cuestionables hacia lo justo. Fuera de mi hay leyes, dentro de mi existen otras, ¿Cuándo su interacción será mi camino? ¿Cuándo la unión de lo externo e interno me guiarán?
He tenido que meter los pies en agua caliente, así como las ideas en agua fría. De alguna manera el equilibrio mental consta de congruencia en los actos, estos hechos entrelazados de sentimientos y acciones que comparten de existencia real.
No quise mentirme; y por eso no lo hice.
Pero fue peor aún:
Sacrifiqué mi lucidez e intenté reprogramarme, fui en contra de la moral que durante años coseché y el cultivo resultó plagado; canastas tejidas vacías y los surcos irregulares, con espacios suficientes para concluir que hizo falta lluvia, hizo falta sol, luz... algo. Me volví ausente, en estado vegetativo, avanzaba por intuición; la convicción fue abrazada por el consuelo, me sentí sedienta de poder en un intento por obtener esa armonía, esa frecuencia de atracción hacia lo "necesario".
Vaya ilusión corrompida. El tiempo me trajo de vuelta al presente como una oportunidad de redimirme. Los deseos deben ser sobrios, cuestionables hacia lo justo. Fuera de mi hay leyes, dentro de mi existen otras, ¿Cuándo su interacción será mi camino? ¿Cuándo la unión de lo externo e interno me guiarán?
En serio no quise mentirme. Solo transformé mi verdad y por un instante, me creí.
-TC.
![]() |
| Foto: Ememoncas |

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.