"¡Y grato el viento que eleva de nuevo mi esencia!
Acobijando mis últimos deseos,
olvidarme una vez más, de mí mismo y seguir besándote. Incitar a la distancia a que junte nuestras almas, más allá de la impudicia, donde existe un aposento y el amor nunca ha determinar. Y cuando te vas, ¡que inocua la brisa, que guía a la vida, a almas, a cuerpos y quizá a mí y a ti, a un destino escrito en el aire, hasta fallecer! ¿Te han dicho qué tan majestuoso suele ser tu aroma? Es que éste acaricia siempre el velo de mi muerte y se va, sin terminar de matarme.
Acobijando mis últimos deseos,
olvidarme una vez más, de mí mismo y seguir besándote. Incitar a la distancia a que junte nuestras almas, más allá de la impudicia, donde existe un aposento y el amor nunca ha determinar. Y cuando te vas, ¡que inocua la brisa, que guía a la vida, a almas, a cuerpos y quizá a mí y a ti, a un destino escrito en el aire, hasta fallecer! ¿Te han dicho qué tan majestuoso suele ser tu aroma? Es que éste acaricia siempre el velo de mi muerte y se va, sin terminar de matarme.
El tiempo te sobra para susurrar.
Tiemblo cuando nacen mis versos."
-UF.
| Cada quien, se conoce. FOTOGRAFÍA: EM |
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