El y yo somos iguales...
Quizá no porte un olor como yo porto el mío. Pero lo entiendo cuando habla de amor, -lo que para él es amor-.
Lo entiendo cada vez que crea una nueva fragancia imitando el olor humano para pasar desapercibido y luego, después de que el viento sopla varias veces, le arranca de la piel su aroma, volviéndolo a la oscuridad y hundiédolo nuevamente en un mar de vidas alternas.
Lo entiendo y se que me entiende cuando lo leo.
Casi como despertar por la mañana y olisquear entre las sabanas los granos de café moliéndose o la hierba cocinándose a fuego lento...
-TC.
Quizá no porte un olor como yo porto el mío. Pero lo entiendo cuando habla de amor, -lo que para él es amor-.
Lo entiendo cada vez que crea una nueva fragancia imitando el olor humano para pasar desapercibido y luego, después de que el viento sopla varias veces, le arranca de la piel su aroma, volviéndolo a la oscuridad y hundiédolo nuevamente en un mar de vidas alternas.
Lo entiendo y se que me entiende cuando lo leo.
Casi como despertar por la mañana y olisquear entre las sabanas los granos de café moliéndose o la hierba cocinándose a fuego lento...
-TC.

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